
Que un potencial cliente pregunte a ChatGPT qué empresa contratar ya no es una situación extraña. Cada vez es más habitual utilizar herramientas de inteligencia artificial para comparar proveedores, buscar especialistas, descubrir negocios locales o pedir una primera selección antes de visitar varias webs. Para cualquier empresa que depende de su visibilidad digital, la pregunta resulta bastante lógica: ¿qué puedo hacer para que ChatGPT encuentre mi negocio y llegue a recomendarlo cuando alguien busque servicios como los míos?
La respuesta menos atractiva, pero también la más útil, es que no existe un truco para conseguirlo. No hay una etiqueta que podamos añadir a la web, una cantidad determinada de veces que debamos repetir nuestra marca ni una supuesta técnica de “SEO para ChatGPT” capaz de garantizar una recomendación. Lo que sí podemos hacer es aumentar las posibilidades de que estos sistemas encuentren información sobre nuestra empresa, entiendan correctamente qué hacemos, dispongan de señales externas que respalden esa información y tengan motivos razonables para considerarnos relevantes ante una determinada consulta.
En mi caso, no he elegido este tema simplemente porque la inteligencia artificial esté de moda. Llevo tiempo observando cómo GEO, citabilidad, autoridad, fuentes, entidades de marca y búsqueda generativa aparecen de forma recurrente en los radares que utilizo para detectar tendencias. Al principio la conversación giraba alrededor de preguntas bastante generales —qué es GEO, si sustituirá al SEO o qué son las respuestas generativas—, pero el interés está bajando rápidamente a un terreno mucho más concreto: qué fuentes utilizan estos sistemas, qué empresas consideran relevantes y por qué unas marcas aparecen en sus respuestas mientras otras pasan desapercibidas.
Los datos de Search Console también apuntan en esa dirección. En los últimos doce meses, contenidos del dominio relacionados con SGE, AI Overviews y visibilidad en herramientas de IA han acumulado miles de impresiones. La guía sobre cómo medir la presencia de una marca en ChatGPT, Gemini y AI Overviews ronda las 4.934 impresiones, mientras que ya aparecen consultas tan específicas como “qué opciones existen para medir con qué frecuencia mi marca aparece en las respuestas de ChatGPT”, con 809 impresiones, además de búsquedas sobre “agencia GEO”, “analizar visibilidad en ChatGPT” o agencias capaces de mejorar la presencia de una marca en ChatGPT y Gemini. Todavía existe una distancia enorme entre impresión, clic y negocio real, pero hay una señal que me parece difícil de ignorar: Google ya está relacionando este dominio con esta temática y los usuarios empiezan a formular preguntas cada vez más comerciales alrededor de ella.
Antes de intentar que ChatGPT te recomiende, tiene que encontrarte y entenderte
Uno de los errores más habituales al hablar de visibilidad en inteligencia artificial es utilizar como sinónimos cosas que en realidad son diferentes. Aparecer mencionado en una respuesta, ser utilizado como fuente, recibir una cita con enlace y ser recomendado como empresa no describen exactamente la misma situación. Una web puede servir como fuente para explicar un concepto sin que su empresa aparezca entre las recomendaciones de un usuario; del mismo modo, una marca puede ser mencionada porque existe información suficiente sobre ella en diferentes lugares de internet aunque la respuesta no enlace directamente a su página.
Para entender mejor el proceso prefiero dividirlo en varias etapas: descubrimiento, comprensión, selección de información, citación y recomendación. No conocemos una fórmula pública que determine cómo se pasa de una fase a otra, pero la separación resulta útil porque evita muchas conclusiones simplistas. Si ChatGPT no puede encontrar información sobre una empresa, tenemos un problema de descubrimiento. Si la encuentra pero no queda claro qué hace, para quién trabaja o dónde presta servicio, el problema está en la comprensión de la entidad. Si todo eso está bien definido pero no existe experiencia demostrable, reputación, contenido útil ni referencias externas, probablemente falten señales que permitan respaldar una recomendación.
Pensemos en una agencia SEO. Si alguien pregunta “¿qué factores debería revisar antes de contratar una agencia SEO?”, una página de esa empresa podría aparecer como fuente dentro de una explicación. En cambio, si la consulta es “¿qué agencias SEO hay en Sevilla?”, entran en juego la entidad de marca, la ubicación, los servicios y la información local disponible. La exigencia aumenta todavía más si el usuario pregunta por “una agencia SEO en Sevilla que también trabaje la visibilidad de marcas en ChatGPT y AI Overviews”. Para resultar relevante en un caso así no basta con publicar un artículo que contenga esas palabras; tiene que existir una relación suficientemente clara entre la empresa, los servicios que presta, el contenido que publica y las señales externas que respaldan esa especialización.
Qué sabemos realmente sobre el rastreo de ChatGPT
Aquí sí disponemos de información oficial y conviene separarla de las especulaciones. OpenAI explica que los sitios web públicos pueden aparecer en la búsqueda de ChatGPT y recomienda permitir el acceso de OAI-SearchBot para facilitar que sus contenidos puedan descubrirse, mostrarse, citarse y enlazarse. También deja claro que permitir ese acceso no garantiza ninguna posición determinada.
La diferencia entre OAI-SearchBot y GPTBot también merece atención porque se mezclan con frecuencia. El primero está relacionado con el descubrimiento de contenido para la búsqueda de ChatGPT, mientras que GPTBot se utiliza en el contexto del posible uso de páginas para entrenamiento. Bloquear o permitir uno no debería explicarse como si produjera exactamente el mismo efecto que bloquear o permitir el otro.
Además, el robots.txt no es la única barrera posible. Un firewall, un CDN, reglas antibots o determinados sistemas de protección pueden impedir el acceso incluso cuando el archivo de robots parece correctamente configurado. OpenAI recomienda revisar también esas capas porque pueden producir bloqueos accidentales del rastreador.
Esta parte técnica es importante, pero conviene mantenerla en perspectiva. Permitir que ChatGPT rastree una web solo abre la puerta; no da motivos para elegir lo que hay dentro. Exactamente igual que permitir el acceso de Googlebot nunca ha significado que una página vaya a ocupar las primeras posiciones de Google.
Qué señales podemos trabajar para aumentar la visibilidad en ChatGPT
Una vez resuelta la accesibilidad técnica empieza la parte realmente interesante. No existe una lista oficial de “factores para que ChatGPT recomiende empresas”, así que sería poco serio presentar los siguientes puntos como si fueran variables de un algoritmo conocido. Lo que sí podemos hacer es trabajar las áreas que mejoran la cantidad, claridad y credibilidad de la información disponible sobre nuestro negocio.
1. Deja inequívocamente claro qué empresa eres y qué haces
Muchas webs corporativas comunican peor de lo que sus propietarios creen. Están llenas de frases como “transformamos negocios”, “impulsamos tu crecimiento” o “soluciones integrales para llevarte al siguiente nivel”, pero después cuesta descubrir cuál es exactamente el servicio, a qué tipo de cliente se dirige o dónde trabaja la empresa. Ese lenguaje puede tener una función comercial, aunque desde el punto de vista de comprensión de entidad aporta muy poco.
Una web debería permitir entender rápidamente quién está detrás de la empresa, cuáles son sus principales servicios, qué especialización tiene, en qué zonas trabaja y qué experiencia puede demostrar. Si prestamos SEO, conviene decir que hacemos SEO y explicar qué incluye. Si estamos especializados en ecommerce, el sitio debe dejar esa relación clara. Si tenemos la oficina en Sevilla pero trabajamos con clientes de toda España, también podemos explicarlo sin crear la ficción de que disponemos de oficinas en quince ciudades.
Esta claridad no beneficia exclusivamente a ChatGPT. Mejora la experiencia del usuario, ayuda a Google y reduce la ambigüedad general alrededor de la marca. En un internet cada vez más interpretado por máquinas, las empresas que explican claramente quiénes son parten con ventaja frente a aquellas que obligan a deducirlo.
2. Trabaja las páginas de servicio, no únicamente el blog
Durante años se ha asociado el SEO de contenidos casi exclusivamente con publicar artículos, cuando las páginas comerciales son las que deberían contener algunas de las explicaciones más importantes de una empresa. Si una página de servicios se limita a afirmar que somos “expertos”, “líderes” o “especialistas” sin explicar procesos, metodología, alcance, tipos de proyecto ni problemas que resolvemos, dejamos una cantidad enorme de contexto fuera de la web.
Por ejemplo, nuestra página de servicio de posicionamiento SEO no debería servir únicamente para captar una keyword comercial. También tiene que contribuir a que cualquier persona o sistema pueda comprender qué ofrecemos, cómo lo abordamos, con qué tipo de negocios trabajamos y cuál es nuestra manera de plantear el servicio.
Este punto tiene una consecuencia importante: trabajar la visibilidad en ChatGPT no consiste solamente en publicar artículos sobre ChatGPT. La propia arquitectura comercial de la web tiene que respaldar aquello por lo que queremos que la empresa sea conocida.
3. Publica contenido que pueda utilizarse como fuente
Hay una pregunta que me parece cada vez más útil antes de publicar una página: ¿contiene algo que merezca ser citado? La mayoría del contenido generado únicamente para cubrir una keyword reproduce información que ya aparece en cien sitios distintos. Puede llegar a posicionar, pero difícilmente se convierte en una fuente particularmente interesante si no aporta claridad, experiencia, datos o un enfoque propio.
Eso no significa que cada artículo necesite una investigación académica. Una buena definición, una comparación clara, una metodología, un caso real, un dato propio o una explicación especialmente precisa ya pueden aportar valor. También ayuda estructurar el contenido de manera que las respuestas importantes aparezcan con rapidez, sin obligar al lector a atravesar párrafos de introducción creados únicamente para alargar la página.
Cuando escribo sobre una pregunta concreta intento que la respuesta principal pueda entenderse aunque alguien lea solo ese fragmento. Después vienen los matices, ejemplos y excepciones. Es una forma de redactar que funciona bien para el lector y, al mismo tiempo, facilita que cualquier sistema pueda interpretar qué estamos diciendo.
4. Demuestra experiencia en lugar de limitarte a proclamarla
Decir que somos expertos cuesta muy poco. Demostrarlo exige bastante más. Los casos reales, datos propios, metodologías, experimentos, errores, resultados, capturas y aprendizajes tienen un valor difícil de sustituir precisamente porque proceden de la experiencia de la empresa y no de resumir lo que ya han publicado otros.
Los datos de este mismo clúster son un buen ejemplo. En Search Console estamos viendo 7.721 impresiones alrededor del contenido sobre Search Generative Experience, 6.594 en la pieza de AI Overviews y 4.934 en la guía dedicada a medir la visibilidad en ChatGPT, Gemini y AI Overviews. No utilizo estas cifras para afirmar que el dominio sea una autoridad absoluta en la materia, sino porque enseñan algo mucho más concreto: ya existe una asociación temática y empiezan a aparecer consultas reales alrededor de estas cuestiones.
Esa clase de información hace que un artículo deje de ser intercambiable. Cualquier competidor puede explicar qué significa GEO; no puede reproducir nuestros datos de Search Console, nuestras decisiones editoriales ni lo que estamos viendo en las consultas de nuestro propio sitio. Ahí es donde la experiencia deja de ser una etiqueta de marketing y empieza a convertirse en contenido.
5. Construye autoridad temática con un clúster coherente
Otro error habitual consiste en perseguir una tendencia creando muchas páginas que terminan compitiendo entre sí. Si ya tenemos una guía completa sobre qué es el GEO o Generative Engine Optimization, no necesitamos volver a explicar desde cero el concepto cada vez que escribamos sobre inteligencia artificial y búsqueda.
Aquella URL cumple una función conceptual. Este artículo tiene otra intención: responder qué puede hacer una empresa para aumentar sus posibilidades de aparecer cuando alguien pregunta a ChatGPT por proveedores, especialistas o negocios de un determinado sector. Del mismo modo, la medición merece su propia pieza y las AI Overviews tienen características que justifican un artículo separado.
El objetivo de un clúster no consiste en acumular páginas que repitan lo mismo cambiando algunas palabras del título. Su valor aparece cuando diferentes contenidos resuelven intenciones complementarias y se enlazan entre ellos de manera lógica. Dicho de otra forma, prefiero cuatro páginas claramente diferenciadas y conectadas que quince artículos compitiendo por explicar la misma idea.
6. Haz que otras fuentes hablen de tu empresa
Hasta aquí hemos trabajado principalmente aquello que controlamos dentro de nuestra web, pero existe otra capa que resulta especialmente interesante: la información que otros publican sobre nosotros. Una marca que únicamente existe en su propio dominio ofrece un contexto mucho más limitado que otra mencionada en medios sectoriales, asociaciones, entrevistas, estudios, podcasts, eventos, directorios relevantes o páginas de terceros relacionadas con su actividad.
No reduciría esto a conseguir backlinks. Un enlace puede ser útil, pero la cuestión es más amplia: se trata de construir una presencia externa coherente alrededor de la entidad. Si diferentes fuentes independientes relacionan reiteradamente a una empresa con una determinada especialidad, existe mucho más contexto para entender qué hace y por qué puede ser relevante.
Las relaciones públicas digitales tienen aquí una oportunidad interesante. En lugar de buscar menciones artificiales, podemos generar información que merezca ser utilizada por otros: estudios, encuestas, datos sectoriales, análisis propios, herramientas o investigaciones que aporten algo nuevo. Es considerablemente más difícil que publicar otro “10 consejos de marketing”, pero también resulta mucho más difícil de copiar.
7. Cuida las reseñas y la reputación
En búsquedas comerciales y locales, la reputación forma parte natural del proceso de decisión. Un usuario que pide recomendaciones sobre clínicas, restaurantes, abogados, agencias o empresas de reformas probablemente no busca solamente una lista de nombres; quiere reducir incertidumbre y saber cuáles parecen opciones fiables.
Eso no significa que podamos afirmar que un determinado número de reseñas provoque una recomendación en ChatGPT. No tenemos base para establecer una relación automática de ese tipo. Sin embargo, las opiniones auténticas de clientes generan información externa sobre la empresa, ayudan a futuros compradores y refuerzan la reputación digital general.
La estrategia aquí no cambia demasiado respecto a lo que ya debería hacer cualquier buen negocio: facilitar que los clientes satisfechos dejen su opinión, responder de manera profesional, mantener actualizados los perfiles principales y evitar cualquier tentación de fabricar reseñas. Lo que funciona para construir confianza con las personas sigue teniendo sentido en un entorno de búsqueda asistida por inteligencia artificial.
8. Mantén consistencia entre todas las señales de la marca
La última pieza es menos espectacular, pero quizá una de las más importantes. Una empresa debería describirse de manera razonablemente consistente en su web, sus perfiles sociales, directorios, medios, fichas locales y otros espacios relevantes. No hace falta repetir exactamente la misma frase, pero sí evitar contradicciones sobre el nombre, ubicación, especialización o servicios.
La consistencia facilita algo esencial: que diferentes referencias puedan interpretarse como información sobre la misma entidad. Si nuestra propia presencia digital ofrece versiones contradictorias de quiénes somos, estamos introduciendo ruido innecesario.

Cómo conseguir que ChatGPT cite tu web
Ser recomendado como empresa y aparecer citado como fuente son objetivos relacionados, aunque no idénticos. La citación suele surgir cuando la respuesta necesita información que puede respaldarse con una página concreta. Por eso, si queremos aumentar la citabilidad de nuestros contenidos, la pregunta útil no es “¿cuántas veces he repetido la keyword?”, sino “qué tiene esta página que justificaría utilizarla como fuente?”
Una de las formas más sencillas de mejorar una página consiste en responder antes de desarrollar. Si el usuario quiere saber si bloquear GPTBot impide aparecer en ChatGPT Search, no necesita quinientas palabras de introducción antes de encontrar la contestación. Podemos explicar primero que GPTBot y OAI-SearchBot tienen funciones distintas y después desarrollar los detalles. Ese orden respeta mejor el tiempo del lector y deja mucho más claro qué información contiene la página.
Los datos propios vuelven a ser especialmente valiosos. No es lo mismo afirmar que “cada vez más empresas quieren aparecer en ChatGPT” que explicar que en nuestro Search Console ya encontramos búsquedas del tipo “qué agencia puede mejorar la visibilidad de una marca en ChatGPT y Gemini”. La primera frase puede escribirla cualquiera; la segunda procede de una observación concreta y añade una pieza de información que no existía antes.
También conviene cuidar la forma. Las tablas comparativas, los pasos, las definiciones concisas y los resúmenes pueden mejorar muchísimo la comprensión cuando realmente hacen falta, pero no convertiría cada artículo en una colección de cajas, bullets y frases aisladas. La legibilidad no depende de fragmentar todo el contenido. Muchas veces ocurre justamente lo contrario: un buen párrafo conecta ideas y permite entender relaciones que desaparecen cuando dividimos cada pensamiento en una línea independiente.
Cómo trabajar la visibilidad de un negocio local en ChatGPT
Las búsquedas locales añaden una variable evidente: la ubicación. No significa lo mismo preguntar por una agencia SEO que pedir una agencia SEO en Sevilla, del mismo modo que un usuario que busca un dentista, un restaurante o una empresa de reformas suele esperar opciones relevantes para una zona concreta. Cuanto más específica sea la consulta, más importante resulta que la relación entre negocio, actividad y ubicación sea fácil de interpretar.
Una empresa local debería dejar inequívocamente claro dónde está, qué zonas atiende y qué servicios ofrece. La dirección, las páginas de contacto, Google Business Profile, los principales directorios y la información publicada en la propia web deberían contar la misma historia. Si nuestro negocio presta servicio en toda España desde Sevilla, podemos explicarlo sin problema; lo que carece de sentido es crear una presencia ficticia en múltiples ciudades simplemente para intentar parecer más local.
Las menciones en medios de la zona, asociaciones, colaboraciones, eventos, proyectos realizados y reseñas de clientes pueden enriquecer mucho ese contexto. De nuevo, no porque exista una fórmula conocida del tipo “consigue cinco enlaces locales y aparecerás en ChatGPT”, sino porque todas esas señales ayudan a construir una presencia digital más verificable y coherente.
Aquí los pequeños negocios tienen incluso una ventaja que a menudo se pasa por alto. No necesitan demostrar que son una autoridad mundial en una categoría gigantesca. Una clínica, un despacho o una empresa de servicios puede construir una relación muy sólida entre una especialidad concreta, una zona determinada y un tipo específico de cliente. Ser muy relevante para una necesidad concreta suele ser más realista y útil que intentar parecer relevante para todo.
Qué no va a hacer que ChatGPT recomiende tu empresa por arte de magia
A medida que crece el interés por GEO y la visibilidad en inteligencia artificial también empiezan a proliferar promesas difíciles de sostener. Es bastante parecido a lo que el SEO ha vivido durante años: aparece un nuevo entorno, descubrimos algunas señales y rápidamente alguien empieza a vender una receta capaz de garantizar posiciones.
El primer ejemplo es OAI-SearchBot. Conviene permitir su acceso si queremos que nuestro contenido pueda descubrirse correctamente en la búsqueda de ChatGPT, pero la propia documentación de OpenAI especifica que eso no garantiza una posición determinada. Añadir dos líneas al robots.txt puede solucionar una barrera técnica; no convierte una web mediocre en una fuente excelente.
Tampoco asumiría que estar primero en Google significa que ChatGPT vaya a colocar esa empresa como primera recomendación. Una buena presencia orgánica probablemente venga acompañada de elementos valiosos —contenido, autoridad, enlaces, menciones, experiencia y una web técnicamente sólida—, por lo que SEO y visibilidad en IA tienen muchos puntos de contacto. Sin embargo, convertir esa relación en una equivalencia automática sería ir más lejos de lo que sabemos.
Algo parecido ocurre con la producción masiva de contenidos. La inteligencia artificial permite generar cientos de páginas con enorme rapidez, pero publicar más no significa necesariamente construir más autoridad. Si cada nueva URL repite lo que ya existe en internet sin aportar experiencia, datos o una perspectiva mejor, simplemente estamos multiplicando el número de páginas. Antes de publicar suelo plantearme una cuestión mucho más incómoda: ¿qué aporta esta URL que justifique que exista? Si la respuesta no está clara, quizá el problema no sea la redacción sino la estrategia.
Cómo saber si la estrategia está funcionando
Medir la presencia en ChatGPT exige más cuidado que realizar una consulta una vez, encontrar nuestra empresa y dar el trabajo por terminado. Las respuestas pueden cambiar según cómo se formule la pregunta, el contexto disponible, la localización, las fuentes consultadas y el momento en que hagamos la prueba. Por eso conviene observar conjuntos de consultas representativas y analizar la evolución, no una captura aislada.
Podemos estudiar cuándo aparece nuestra marca, junto a qué competidores, en qué tipos de preguntas, qué páginas reciben citas y qué fuentes parecen utilizarse. Cuando existe un clic desde ChatGPT Search también podemos detectarlo en analítica, ya que OpenAI explica que utiliza utm_source=chatgpt.com en el tráfico de referencia procedente de sus resultados de búsqueda.
No voy a desarrollar aquí toda la metodología porque acabaríamos duplicando otro contenido que ya tiene esa función. Si quieres profundizar en presencia, citaciones, prominencia, Share of AI Voice, competidores y herramientas, puedes consultar la guía sobre cómo medir la visibilidad de tu marca en ChatGPT, Gemini y AI Overviews. En este artículo me interesa conservar el foco: qué señales podemos trabajar antes de sentarnos a medir los resultados.
ChatGPT, Gemini y AI Overviews no son el mismo buscador
También conviene evitar otro error frecuente: tratar todas las respuestas generativas como si procedieran del mismo sistema. ChatGPT, Gemini, Perplexity y Google AI Overviews comparten algunas características, pero no debemos asumir que descubren, seleccionan o presentan la información de la misma manera.
Existen principios que sí tienen sentido en todos ellos: una web técnicamente accesible, una entidad claramente definida, contenido útil, experiencia demostrable, reputación, menciones externas y autoridad temática. A partir de ahí, cada ecosistema introduce sus propios matices. En Google, por ejemplo, las AI Overviews forman parte directamente de la experiencia de búsqueda, un terreno que desarrollamos de forma específica en el artículo sobre qué son las AI Overviews de Google y por qué están cambiando el SEO.
Esta distinción también explica por qué no creo que haya que abandonar el SEO para inventar una disciplina completamente independiente cada vez que aparece un nuevo producto. Prefiero entender GEO como una capa adicional dentro de una estrategia de visibilidad más amplia. Seguimos necesitando técnica, contenido, arquitectura, autoridad, marca y reputación; lo que cambia es que ya no observamos únicamente qué URL ocupa una posición y recibe un clic. Ahora también queremos saber si nuestra empresa forma parte de la respuesta que recibe el usuario antes de visitar ninguna web.
Preguntas frecuentes sobre cómo hacer que ChatGPT recomiende tu empresa (FAQs)
¿Puede cualquier empresa aparecer en ChatGPT?
Una empresa puede aparecer cuando existe información pública relevante para la consulta del usuario, pero eso no implica que vaya a hacerlo de manera sistemática. La prioridad debería ser construir una presencia digital suficientemente clara para que resulte fácil relacionar la marca con los servicios, problemas y zonas geográficas en los que realmente tiene sentido.
Una agencia especializada en ecommerce, por ejemplo, no necesita ser considerada relevante para cualquier pregunta sobre marketing. Le interesa que exista una relación sólida entre su marca, los proyectos ecommerce que desarrolla, la experiencia que puede demostrar y las consultas en las que esa especialización sea útil.
¿Estar primero en Google ayuda a que ChatGPT recomiende mi negocio?
Puede ayudar indirectamente porque un buen posicionamiento suele estar acompañado de señales valiosas, pero no existe una equivalencia conocida por la que la primera posición en Google se convierta automáticamente en una recomendación de ChatGPT.
El SEO continúa siendo una base importantísima precisamente porque trabaja muchos de los activos que necesitamos: una web accesible, arquitectura, contenidos, autoridad temática, enlaces, marca y reputación. La diferencia es que la búsqueda generativa introduce nuevas formas de consumir esa información.
¿Cómo puedo conseguir que ChatGPT cite mi web?
No podemos obligar a ChatGPT a utilizar una página concreta como fuente. Lo que sí podemos hacer es permitir que el contenido sea descubierto y mejorar su utilidad: responder de forma clara, aportar información comprobable, incluir experiencia propia cuando exista y crear páginas que ofrezcan algo difícil de sustituir por un resumen genérico.
Los datos propios, estudios, metodologías, experimentos y casos reales tienen especial valor porque introducen información original. No todas las páginas pueden contenerlos, pero cuando disponemos de ellos sería absurdo ocultarlos bajo quinientas palabras de introducción genérica.
¿Necesito hacer GEO además de SEO?
No plantearía ambas disciplinas como dos mundos separados. El GEO o Generative Engine Optimization pone el foco en la visibilidad dentro de respuestas generativas, pero gran parte de sus fundamentos se apoyan en cuestiones que ya conocemos bien: técnica, contenido, entidad, autoridad, experiencia y reputación.
La diferencia está sobre todo en lo que medimos. Ya no observamos únicamente posiciones, impresiones y clics; también empiezan a importar las menciones, citas y presencia de la marca dentro de respuestas generadas por inteligencia artificial.
¿Las reseñas ayudan?
Son importantes para la reputación y tienen especial sentido en búsquedas comerciales y locales, aunque sería imprudente afirmar que un determinado número de reseñas provoca directamente una recomendación en ChatGPT. Yo las trabajaría porque ayudan a los clientes, generan información externa sobre la empresa y refuerzan su presencia digital; cualquier efecto adicional sobre sistemas de recomendación debe entenderse como una posible consecuencia, no como una fórmula.
¿Se puede garantizar que ChatGPT recomiende una empresa?
No, y desconfiaría de cualquier servicio que lo prometa. Podemos realizar una auditoría técnica, mejorar el contenido, clarificar la entidad, construir autoridad, conseguir menciones, trabajar relaciones públicas digitales y medir cómo evoluciona nuestra presencia. Todo eso aumenta la calidad de las señales disponibles, pero la respuesta final depende de la consulta, del contexto y del propio sistema.